COMO CUIDAR LA PIEL CUANDO HACE FRÍO

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La calefacción, el viento y la falta de humedad hacen que nuestra piel se vuelva tirante y reseca. Entérate de cómo puedes disfrutar de una piel increíble durante las jornadas frías.

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Los factores climáticos atentan a la salud de la piel. Por lo tanto, es clave protegernos con pantalla solar, gafas y llevar una alimentación saludable que le proporcione las vitaminas y nutrientes necesarios para tener un cutis lozano. Pero en lugares de clima frío o en aquellos donde existe la estación invernal, se produce el “círculo de la piel seca”, que se caracteriza por la pérdida constante de hidratación del cutis.

Tiritando de frío

El frío provoca que la humedad del ambiente disminuya y, por lo tanto, la barrera protectora de nuestra piel se debilita. Empieza a perder lípidos, proteínas y sus propiedades humectantes naturales, razón por la cual solemos sentirla seca y tirante. Por esta razón, se produce el ciclo de deshidratación de la piel: un ambiente seco impide que la piel no genere con rapidez su humectación natural.

¿Cuáles son los factores que lo causan?

- Climáticos: El frío, viento, cambios bruscos de temperatura, ambientes con  calefacción muy secos, entre otros.

- Mecánicos: La ducha caliente, baños prolongados, ropa en contacto directo con la piel, jabones y detergentes.

- Edad: A partir de los 35 años la piel se ve afectada por la pérdida de Vitamina A, cuestión que acentúa el “círculo de la piel seca”

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Trucos

Para evitar esa sensación de la piel tirante, sigue los siguientes consejos:

Hidrátala

Incluye en tu rutina de belleza, el uso crema corporal hidratante cuantas veces al día sea necesario. Llévala en tu cartera y aplícala con frecuencia.

Pantalla solar

Aunque esté asociado sólo con las vacaciones y el sol, el bloqueador solar deberá ser usado a diario, ya sea en el campo o en la ciudad, porque puedes ignorarlo pero solemos estar siempre expuestos a los rayos solares. Si sientes tu cara pegajosa, prueba aquellos que actúan también como una base para el make up.

Baño de agua tibia

Las duchas con agua caliente hacen que la grasa natural del rostro se elimine. Inclínate por baños de agua tibia que ayudan a preservar la humedad y la hidratación.

Usa ropas livianas

Vestirte con prendas súper abrigadas resulta cómodo para resguardarte del frío, pero no sucede lo mismo con tu piel. La ropa pesada provoca un calor excesivo y te hacen sudar haciendo que tu piel se irrite. Usa ropa de algodón y vístete en capas.

Agua

Aunque en climas fríos nuestra sensación de hidratación es baja, ingiere 2 litros de agua por día. Una alternativa es reemplazarla por infusiones calientes, caldos o sopas que también te hidratan. 

Manos

En cuanto a las palmas de las manos, lo que conviene es mantener una humectación permanente en base a cremas apropiadas, evitar los lavados frecuentes con jabones detersivos (de tocador) y el uso exagerado de alcohol en gel.

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Nota: Un tratamiento de nutrición extra a base de productos tan naturales como el yogurt, el aceite de almendras y la miel. Se trata de un sencillo tratamiento lleno de vitaminas y proteínas.

El yogurt actúa como exfoliante gracias a que contiene ácido láctico pero además aporta nutrientes y proteínas que ayudan a desintoxicar la piel de bacterias y le proporcionan un efecto reparador y energizante.

Por su parte, la miel sirve para realzar y vitalizar la belleza natural de la piel. Este producto extraído directamente de la naturaleza, se ha utilizado como parte integral de recetas naturales de belleza durante siglos, desde los tiempos de los antiguos griegos. Actúa como humectante porque atrae y retiene la humedad ayudando a mantener la piel húmeda, suave y elástica.

Y como complemento el aceite de almendras que es emoliente, suavizante e hidratante y que ayuda a desinflamar, perfecto para el último paso de este tratamiento, el masaje relajante. Las almendras son conocidas por su gran valor nutritivo debido a su alto contenido de vitaminas A, B y E, y ricas en proteínas y minerales. Consumirlas en otoño e invierno diariamente en pequeñas cantidades otorga grandes beneficios a nuestra salud.